Doy gracias a la "claridad" que llegó a mi en los últimos días. Decidí vivir tres meses haciendo “otras cosas”. Es mi felicidad por el momento, y cuando las cosas no están claras, aún después de mucho pensar, creo que es mejor simplemente "aflojar" y no planear mucho, vivir de acuerdo a lo que a uno le causa más placer. Por ahora, quiero dedicarme a leer mucho, hacer ejercicio (como nunca lo he hecho, lo necesito a gritos) y por qué no iniciar terapia o algo así.
Creo que en enero, cuando el sol brille más, y las alegrías de un nuevo año retornen, retomaré todo con ganas y fuerza, deseo sentir ese deseo inmenso de regresar a los libros y a todo ello como si en verdad fuera lo más importante. Si hay algo que detesto es hacer las cosas a medias; es como no hacer nada y tiene un efecto en mí tremendamente aburrido y desmotivador. Ojala me anime a escribir esos cuentitos que me dan vueltas en la cabeza, creo que sería importante.
Creo que parte de la libertad es, también, sacarle la vuelta a lo planeado cuando sientes que hay una mejor salida, aunque suene a escape.
Debo reconocer que todo es parte de mi terrible necesidad por tratar de correr persiguiendo o tratando de alcanzar mejores cosas, un mejor perfil en la carrera, y algo de qué sentirme orgullosa. Ok, 26 años ya casi cumplidos no son tantos pero tan poco son muy pocos, es que a veces siento que he perdido el tiempo, y por momentos me sorprendo de pensar, repaso las cosas que he hecho año a año y no logro encontrar un solo mes en el que haya malgastado mi tiempo, resulta extraño pensar entonces por qué siento que en verdad no he logrado nada, puede ser y es una presión muy grande en mí. Creo ahora que correr, no es sinónimo de avanzar.
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