viernes, 13 de junio de 2008

Aguantar

A veces pienso que soy de ese tipo de personas que aguantan demasiado, siempre me queda un puchito más de paciencia para apostar por alguien que ya en algún momento me ha jodido.

Reconozco que otras personas ven en mí a alguien pasivo, que voy a aguantar permanentemente faltas de cortesía, malas caras, olvidos, etc. Y sí, es cierto, a las personas que quiero les perdono casi siempre todo. Tal vez sea mi nivel de “dependencia”.

Llevo en esta empresa casi cuatro años, y he aguantado de todo: un mañoso asqueroso que hablaba sobre mi parte trasera, le conocí cochinada tras cochinada, y una vez que trajo a su amante, que no sabe ni hablar bien castellano, para presentarla como a la empleada perfecta me pareció ¡demasiado!, claro, y ustedes me dirán que eso pasa en todos sitios, y reconozco que sí, es muy común. Pero que sucede si hay otros especimenes que creen que esta es su tierra sagrada, quieren convertir un incanato (como diría Vane) para que se les rinda culto, y traen a su gente igual o peor de “contaminada”, que no ven otro tipo de trabajo que no sea con “comisión”, que se jalan uno tras otro para conseguir ser todos patas, sin importarles un carajo si la empresa crece o se cae, total hay que sacar lo que se pueda mientras exista el famoso "boom" de la minería. Que asco. Y después cuatro gerentes en cuatro años, la penúltima, una tía que creí lo máximo, que me enorgullecía de que fuera mujer y que pudiera tener todo el poder ante la bola de corruptos, pues sucede que de nada sirvió que tanto la defendiera, al final, a penas me vio un poquito de capacidad o criterio, me mandó a poner un bloque de concreto para quedarme donde estoy, gracias tía, algún día tendré los títulos que usted ostenta y no quisiera parecerme ni un minuto a usted. Tal vez vote bilis hasta decir basta, perdónenme no siempre soy así.
Y ahora, el último, no sé que decir, solo pienso que no tiene la menor idea en donde se metió, pobre. Mientras tanto trato de entender por que habla tanto solo y la mayor parte del tiempo reniega. Lanza sus fuck fuck a diestra y siniestra, yo no creo que aguante demasiado. El mes pasado lo escuché hablar con sus compatriotas y se burlaba de "nosotros", decía que en Bolivia nunca había visto "gente así". Terrible en serio. Esto es un minicongreso. Yo no quisiera involucrarme más. Por mi que me voten hoy. Ya suficiente tengo con salir todos los viernes cansada mentalmente, como si anduviera en un campo de batalla. Es extraño como la gente que vale la pena terminan sacándola con tanta facilidad y a la gente que aprovecha lo mínimo para sacar provecho de la situación terminan finalmente quedándose. Catarsis laboral, sólo mi pobre gordo me entiende.

A esto me refiero cuando digo que en verdad mi capacidad para aguantar situaciones adversas esá relacionado con mi "dependencia", en verdad tengo miedo de renunciar o simplemente decir ya culmina mi contrato, me voy. Más que el tema económico es la dependencia sentimental que tengo con este trabajo. He aprendido yo sola mucho, cuando recién llegué mi espíritu colaborador, emprendedor y "camiseta" me llenó por completo. Y ahora siento que después de este largo tiempo aquí, siempre será parte de mí, como algo que ví creciendo y poco a poco irse al cacho (o tal vez siempre ha estado torcida la situación, y tuve la esperanza, con cada cierto tiempo, de que todo iba a ir por el buen camino).

Mis otras dependencias van del lado más familiar y amical y ya después hablaré de ello. Por ahora sólo tengo que concentrarme en saber parar las situaciones adversas, y volver a empezar, desde cero, no me importa.

2 comentarios:

Meli dijo...

Asi se habla calajo! Yo te apoyo y te apoyare siempre mi Dani,el como te sientas en una chamba y el como te tratan es vital para tu salud mental, si las cosas son asi, entonces no te eches para atras!

Te quiero muchisimo, eres como mi tercera hermanita.}

Meli.

Meli dijo...

Espero la nota de la mamá con ansias!!! me encanto tu blog muchos besitos. Meli.